REALZAR SIN QUE SE NOTTE

MICROPIGMENTACIÓN HIPERREALISTA

Pequeños detalles. Grandes cambios en tu expresión.

Una ceja que recupera su forma.
Una mirada que gana definición.
Unos labios que vuelven a tener presencia.

La micropigmentación nos permite trabajar cejas, ojos y labios para equilibrar, definir o recuperar aquello que queremos mejorar sin perder la naturalidad del rostro.

Pero para nosotros no se trata simplemente de aplicar pigmento.

Se trata de observarte.

De entender tus facciones, tus proporciones, tu color, tu expresión y, sobre todo, cómo quieres verte y sentirte.

Porque el objetivo no es que alguien mire tu rostro y vea una micropigmentación.

El objetivo es que te vea a ti.

ANTES DE PIGMENTAR, TE MIRAMOS A TI

No existen unas cejas, unos labios o una mirada perfectos para todo el mundo.

Existen los que tienen sentido en tu rostro.

Por eso cada micropigmentación comienza con un estudio previo en el que valoramos tus facciones, proporciones, asimetrías, color, contraste, características de la piel y aquello que ya existe de forma natural.

Pero también hay algo que no se puede medir:

qué quieres conseguir con tu imagen.

Quizá buscas recuperar algo que has ido perdiendo. Corregir una pequeña asimetría. Dar más presencia a tu mirada. Verte más fresca. Más definida. Más natural. O simplemente volver a reconocerte.

A partir de ahí diseñamos.

Primero decidimos qué queremos conseguir.
Después elegimos cómo hacerlo.

CEJAS

Que parezcan tuyas.

Una ceja puede cambiar la percepción de todo el rostro.

Puede equilibrar las facciones, abrir visualmente la mirada, aportar expresión y devolver definición cuando el pelo ha perdido densidad o existen zonas en las que prácticamente ha desaparecido.

En la micropigmentación hiperrealista no buscamos dibujar una ceja.

Estudiamos su nacimiento, su estructura, la dirección del crecimiento del pelo y cómo podemos integrar nuevos trazos entre los existentes.

Cada pelo se diseña para formar parte del conjunto.

Porque el hiperrealismo no consiste en hacer muchas líneas.

Consiste en conseguir dirección, movimiento, profundidad e irregularidades tan naturales que el ojo deje de distinguir qué es pelo y qué es pigmento.

Podemos completar pequeñas zonas, recuperar densidad, equilibrar asimetrías o reconstruir una ceja prácticamente desde cero.

Siempre con el mismo objetivo:

que la protagonista siga siendo tu mirada, no tus cejas.

OJOS

Definir la mirada sin endurecerla.

A veces no necesitamos que se vea una línea.

Necesitamos que se vea más la mirada.

La micropigmentación de ojos permite trabajar la zona de las pestañas para aportar definición, intensidad y profundidad de una forma adaptada a la estructura de cada ojo.

No todos los ojos admiten el mismo diseño ni todas las personas buscan el mismo resultado.

Podemos querer algo prácticamente imperceptible que simplemente haga que las pestañas parezcan más densas, o buscar una mirada con mayor definición.

La forma, el grosor y la intensidad se deciden teniendo en cuenta tu ojo, tus facciones y el efecto que queremos conseguir.

Porque definir una mirada no significa necesariamente maquillarla más.

A veces significa simplemente hacerla más presente.

LABIOS

Recuperar color, definición y equilibrio.

Con el tiempo el labio puede perder intensidad, el contorno puede hacerse menos definido y pequeñas asimetrías pueden comenzar a resultar más visibles.

La micropigmentación nos permite trabajar su color y definición respetando su forma y buscando un resultado integrado con el rostro.

Y esto es importante:

micropigmentar los labios no significa llevar los labios pintados permanentemente.

El color puede diseñarse para conseguir un resultado muy natural: devolverles presencia, equilibrar visualmente pequeñas diferencias y recuperar ese aspecto fresco que muchas veces se va perdiendo.

No buscamos dibujar otros labios.

Buscamos potenciar los tuyos.

EL DISEÑO Y EL COLOR TAMBIÉN SE PERSONALIZAN

No elegimos una forma o un color porque estén de moda. Los elegimos porque tienen sentido en ti.

Antes de comenzar, cada decisión tiene un porqué.

La forma, la intensidad, el tono y la técnica se determinan teniendo en cuenta tus facciones, las proporciones de tu rostro, tu color natural, el contraste y las características de tu piel.

Porque un mismo pigmento no se comporta igual en todas las pieles, ni un mismo diseño favorece de la misma manera a todos los rostros.

En cejas buscamos que el diseño se integre con tu estructura y con el pelo que ya existe.

En ojos decidimos cuánto queremos definir la mirada sin modificar su expresión natural.

Y en labios estudiamos el tono de partida para encontrar un color que aporte presencia y frescura sin dar la sensación de llevarlos permanentemente maquillados.

Antes de pigmentar, dibujamos, observamos y ajustamos.

Queremos que puedas ver hacia dónde vamos antes de empezar.

Y solo cuando el diseño tiene sentido en tu rostro, comenzamos.

Porque en micropigmentación, la naturalidad no depende únicamente de hacer un trabajo muy fino.

Depende de tomar las decisiones correctas antes de realizar el primer trazo.

EL RESULTADO NO TERMINA EL DÍA DE LA SESIÓN

La micropigmentación comienza el día que la realizamos, pero el resultado definitivo necesita tiempo.

Durante el proceso de cicatrización el pigmento evoluciona.

Los primeros días puede percibirse más intenso y, a medida que la piel se recupera, el color cambia hasta ir asentándose.

Por eso te explicamos cómo cuidar la zona durante todo el proceso y realizamos el seguimiento necesario para valorar cómo ha evolucionado el trabajo una vez cicatrizado.

Cuando corresponde, una sesión posterior nos permite perfeccionar y ajustar el resultado.

No buscamos que esté bonito únicamente cuando sales del salón.
Buscamos que envejezca bonito en tu piel.

RESULTADOS REALES

Diferentes rostros. Diferentes necesidades. Diferentes resultados.

CEJAS · OJOS · LABIOS

No hay dos trabajos exactamente iguales porque tampoco hay dos rostros iguales.

Aquí puedes descubrir algunos de nuestros trabajos reales: desde pequeños cambios prácticamente imperceptibles hasta reconstrucciones que transforman la expresión.

Y en esta pantalla yo dejaría que hablen las fotografías. Muy poco texto.

Una única frase abajo:

Cuando está bien hecha, cuesta descubrir dónde termina lo natural y dónde empieza nuestro trabajo.

TU ROSTRO SIGUE SIENDO TU ROSTRO

No queremos cambiar quién eres.

Queremos recuperar, equilibrar o potenciar aquello que haga que tu imagen se sienta más tuya.

Una ceja.
Una mirada.
Unos labios.

Pequeños cambios capaces de modificar cómo percibimos todo el rostro sin hacer que deje de parecer el tuyo.

Porque naturalidad no significa que no exista cambio.

Significa que el cambio parece pertenecer a ti.

Tu micropigmentación empieza mucho antes del pigmento.